YIHADISMO: ENTREVISTA AL
EMBAJADOR DE IRAK EN ESPAÑACristiano asirio y nacido
en Mosul (1961), el embajador de Irak en España, Wadee Batti Hanna, no podría
volver hoy a su ciudad natal -la segunda más importante del país y principal
bastión de los yihadistas del Estado Islámico (EI)- si quiere seguir con vida.
Cuenta que su familia tuvo que huir hace más de un mes porque la organización
terrorista ha ocupado la provincia del Nínive, donde otras minorías étnicas y
religiosas están sufriendo todo tipo de abusos, como los yasidíes, cuyas
mujeres están siendo secuestradas para ser luego vendidas por unos pocos
dólares.
-¿Europa debe preocuparse
por haberse convertido en vivero de yihadistas?
Sí, totalmente, y más
cuando al menos 20.000 yihadistas proceden de Occidente. El rey de Arabia Saudí
ha asegurado que, si no afrontamos ya el peligro yihadista, pueden instaurar
otros califatos como el de Al Andalus; no tienen límites territoriales. No
quiero exagerar, pero si no se actúa ya, los yihadistas pueden amenazar la paz
de Europa.
-¿Cuál es la motivación
de estos jóvenes para que decidan sumarse al horror?
En mi opinión, a estos
jóvenes les mueve una falta de conciencia, un fallo de integración en la
comunidad europea. Es muy tentador unirse a esta lucha con los sueldos que
reciben por integrar el EI, que no es más que el niño deformado de Al Qaida,
cuando en Europa pueden sufrir una alta tasa de desempleo o salarios bajos en
trabajos precarios. Así, las complicaciones de la vida pueden llevar al ser
humano a hacer algo anormal, y estas son personas anormales que lo demuestran
en sus actos.
-¿Qué les hace tan
fuertes?
La financiación es clave,
porque con ella siempre podrán cometer actos criminales. Creo que el Consejo de
Seguridad de la ONU ha sido muy tajante y es lo que ha acelerado una resolución
de la UE para cortar esa financiación. Además, no se debe negociar con ellos
por un secuestro, ni comerciar nada, como comprarles petróleo de las zonas que
ellos controlan. Pero quienes trafican con ellos no son estados, sino familias,
empresas, mafias que buscan un beneficio rápido comprando un barril a diez o
quince dólares por los cien que cuesta en el mercado ordinario.
-¿Tienen puntos débiles?
Por supuesto que
presentan muchas debilidades. En el Estado Islámico saben que no son aceptados
por la comunidad internacional, por esta razón intentan acabar incluso con
aquellos que intentan aliarse con ellos, como los baazistas (seguidores del
partido de Sadam Husein), y también con los propios suníes pese a que los
yihadistas defiendan esta rama del islam. Están seguros de que todos se van a
unir en su contra, lo que refuerza su intento de sembrar el terror en todo el
mundo y, especialmente, entre los musulmanes.
-¿Irak ha pasado, en tan
sólo dos décadas, de potencia regional a Estado fallido?
No es un Estado fallido,
de momento. Podemos sobreponernos, tenemos recursos, historia y el deseo y la
voluntad de un pueblo, porque un auténtico iraquí no puede aceptar estos
crímenes. Pero necesitamos el apoyo de la comunidad internacional y no solo
Estados Unidos, y no me refiero ayuda en combate terrestre, sino en formarnos
en temas de inteligencia y en ataques aéreos.
-¿El odio entre minorías
en Irak ha sido alimentado por el extremo sectarismo del ex primer ministro
Nuri al Maliki, tal y como critican algunos semanarios como «The Economist»?
Es muy difícil pasar de
dictadura a democracia. Por supuesto que hay diferencias de opinión, pero que
me diga usted que hay una guerra sectaria en el país, no estoy de acuerdo. Por
ejemplo, en esta embajada puedes ver a cristianos, kurdos, musulmanes chiíes y
suníes. Hay que crear un nuevo espacio para que entren todos. Se han equivocado
los opositores en creer que estar en contra del gobierno signifique apoyar a
grupos yihadistas. Tenemos derecho a ser críticos con otras ideas, con quien
nos gobierna, pero no ir contra la patria, y ayudar al Estado Islámico no es la
forma correcta. El virus del EI se está extendiendo amenazando la región.
-Con una mayor
intervención de Estados Unidos, ¿cree que se acabaría con esta situación?, ¿o
se repetirían errores del pasado?
Nosotros no solamente
queremos el compromiso de Estados Unidos, queremos el compromiso de toda la
comunidad internacional. ¿Esto significa que queremos una intervención militar
de peso? Siempre hemos dicho que tenemos grandes recursos humanos, suficientes
para derrotar a cualquier organización. Pero necesitamos ayuda no en combate
terrestre, sino en la formación de inteligencia, ataques aéreos, que la
comunidad internacional detenga la financiación. Creo que este cáncer amenaza
la paz.
«No exagero cuando digo que los yihadistas del EI pueden llegar a Europa»
15/Sep/2014
ABC, España, IGNACIO GIL